PERSONAJES QUE ENSEÑAN LOS SONIDOS DEL HABLA.
Cada Onomo personifica un sonido. Existen como ilustraciones, peluches y compañeros en cada sesión. Convierten lo abstracto en alguien con quien tu hijo puede jugar.

OH!
El de las exclamaciones y los descubrimientos. Cuando algo sorprende a tu hijo en la sesión, oh! aparece en cuadros pequeños y celebra con él.
WEE!
El de las celebraciones y la alegría. Cuando tu hijo logra un sonido nuevo, wee! da una vuelta de festejo. La risa también se aprende.
SHH!
El de la calma y la concentración. shh! aparece en los momentos de escucha — la mitad del lenguaje es saber escuchar antes de hablar.
¿POR QUÉ PERSONAJES?
El cerebro infantil aprende mejor en relación. Un sonido aislado es información. Un sonido con cara, con nombre, con personalidad — es un amigo. Y los amigos se quedan.
Los Onomos no son una mascota corporativa. Son una herramienta clínica. Cuando tu hijo logra producir el sonido /sh/ por primera vez, lo asocia con shh! Cuando descubre un nuevo concepto, oh! lo celebra con él.
Y al final del día — los niños no recuerdan a la patóloga del habla. Recuerdan a Los Onomos. Y eso está bien.